Diseño Negocios

¿Cómo cobrar en diseño?

Encontré este interesante artículo en Digilicious el cual aborda la típica duda del estudiante (y algunos profesionales) de cómo cobrar por proyectos o servicios de diseño gráfico.

Las referencias de moneda están hechas en pesos chilenos pero aún así se pueden aplicar a nuestros países con las debidas diferencias económicas y sociales del caso.

Para Independientes

Como sabemos todos, es muy usual que los diseñadores decidamos llevar nuestras carreras haciendo libre ejercicio de la profesión, o en otras palabras, siendo independientes y no empleados en alguna empresa o agencia. Cuando esto se da, el diseñador casi siempre trabaja sólo y desde su casa con un computador, una conexión a Internet y ojalá también algunos lápices, croqueras y libros de consulta. Antes de ir de lleno a las forma de como cobrar su trabajo, aconsejaría al diseñador independiente hacerse de un equipo de trabajo. Los proyectos siempre necesitan ser elaborados relativamente rápido y para llevar esto bien, siempre será mejor contar con manos trabajando. Por otro lado, mas gente en un equipo permite tomar más volumen de trabajo y por cierto, lo más importante, permite tener personas con capacidad distintas y complementarias para aportar calidad al resultado final.

Ya ¿pero como se cobra? La forma más sencilla, transparente y quizá más recomendable al menos para quienes están comenzando en este rubro, es el cobro por horas. ¿Qué significa esto? Pues que le asignas un valor en dinero a tu hora de trabajo y luego sacas la cuenta de cuantas horas te demorará realizar un proyecto y finalmente, multiplicas. Como resultado tendrás el valor total del proyecto.

Ejemplo Proyecto A:

Valor de la hora de trabajo: Ch$8.000
Horas destinadas a proyecto: 90 horas
Valor proyecto: Ch$720.000 (8.000 x 90)

La parte más difícil de este proceso es lograr determinar con certeza, cuantas horas te demorará realizar un proyecto determinado. Se supone que después de haber pasado 5 años en la Universidad realizando un sin fin de trabajos de distinta índole, ya deberías ser experto en poder planificar tus tiempos y saber cuanto te demora realizar una tarea determinada. Sin embargo, si aún crees que estás fallando un poco en este aspecto, un truquillo puede ser situar la realización de tu proyecto en un plazo mayor a las horas cobradas. Es decir, si el proyecto será realizado en 90 horas, le puedes decir a tu cliente que de todos modos calendariamente te demorarás tres semanas (120 horas), ya que sólo le podrás dedicar parte de la jornada laboral debido a los otros proyectos en los que estás trabajando simultáneamente. Esto en teoría te podría dar algunas horas de margen en caso de que no alcances a terminar la pega (trabajo) en las 90 horas planificadas. Sin embargo, esto sólo hazlo al inicio de tu carrera y ojalá por muy poco tiempo, ya que es muy contraproducente, porque si estás cobrando 90 horas de trabajo y al final te demoraste 100, significa que haz perdido plata ya que trabajaste 10 horas gratis. Es importante que logres la expertise que te permita planificar tus proyectos exactamente en las horas que demorarás en hacerlos. Quizá como regla general para este método de cobros, siempre añádele exagera entre un 5% a 10% en la cantidad de horas asignadas a una labor, esto en pos de los imprevistos que se puedan presentar.

Ahora bien, la pregunta que debería surgirles es ¿pero cuánto debe costar mi hora de trabajo? Bueno, la respuesta a esto es relativa y dependerá del contexto externo e interno. Lo interno tiene que ver con su experiencia, ya que no puede costar lo mismo la hora de trabajo de un estudiante de Diseño que está en quinto año de Universidad, que la de un diseñador que tiene cuatro años de exitosa experiencia laboral. Lo externo tiene que ver con el país, e incluso ciudad en la que estás, ya que el valor de tu hora de trabajo al final de cuentas también está determinado por el mercado; pero si nos ubicamos en Chile y específicamente en Santiago, yo creo que un diseñador recién titulado podría cobrar unos Ch$7.000 (US$13,00). Hay diseñadores que prefieren valorizar su hora de trabajo en UF (unidad de fomento) el cual es un instrumento monetario chileno que se reajusta de acuerdo con la inflación, lo que permite en teoría que tus cobros se ajusten al fluctuante costo de la vida. Obviamente a este valor propuesto debes restarle o sumarle según el momento de tu carrera en que te encuentres. Es importante que este valor que propongo, es bruto, es decir al momento del pago hay que restarle los impuestos que apliquen, por lo que el valor final (líquido) que recibirás será un poco menor.

Ahora bien, si hacen el ejercicio de multiplicar esa cifra por el total de horas laborales que tiene un mes, el resultado que aparece es un monto bastante apetitoso para estar recién salido de la Universidad. Pero no se emocionen tanto, ya que la experiencia señala que en general el diseñador independiente en la gran mayoría de las veces no logra a copar sus horas laborales con proyectos. Según el valor que sugiero, si logras obtener proyectos pagados que ocupen al menos el 50% de tus horas disponibles al menos, la verdad tendrán un salario bastante razonable y bueno para estar recién salido de la “U”… al menos para el contexto chileno.

Terminar este punto señalando que hay otras formas de cobrar los proyectos que realizamos, pero que en su mayoría requieren de experiencia y conocer bien el “mercado” o área en la cual uno se desempeña como independiente. En lo personal, creo que el sistema que señalé en los párrafos de arriba es la mejor forma para cobrar cuando uno recién empieza a trabajar.

ACTUALIZACIÓN

Se me había olvidado añadir en este punto algo muy importante. Cuando trabajas de manera independiente o freelance como le llaman la mayoría, hay que considerar que el trabajo que se hace no sólo involucra lo que común e históricamente se ha llamado Diseño. La gestion económica del prosupuesto, llamar a proveedores, coordinar al equipo, etc. son todas labores que debes cobrar igual, por lo que obviamente deben estar contabilizadas en las horas asignadas al trabajo.

Para empleados

El caso de los diseñadores que decidan partir su carrera como empleados de una empresa o agencia, puede ser más sencillo. Esto último al menos en lo respectivo a encontrar una cifra a solicitar como expectativa de sueldo inicial. Pero la gran dificultad vendrá a la hora de lograr que te paguen lo que quieres y ningún peso menos. Ésto, pondrá a prueba tu capacidad de negociación, pero si tienes el ánimo y los argumentos correctos (recordar post anterior) es muy probable que tengas éxito.

Partamos por la cifra a pedir. Obviamente lo haré pensando en el contexto chileno y específicamente de Santiago, ya que quizá en algunas otras regiones la situación podría variar.

En mi opinión el monto que debería pedir un diseñador profesional, que acaba de terminar la Universidad y sale por primera vez a buscar trabajo, no debería ser menor a los Ch$450.000 brutos, es decir con impuestos y otros descuentos incluidos. Pero idealmente ese debería ser el monto líquido mínimo que solicites, es decir, la cantidad que recibirías en billetes constantes y sonantes.

La cifra de más arriba está dada por dos aspectos. El primero tiene relación con el “costo oportunidad”, ya que te aseguro que si eres medianamente aplicado, como Freelance (independiente) obtendrías una cifra muy similar y además bastante más libertad para administrar tu tiempo y vida diurna, que la que tendrías si trabajas con horario fijo en alguna institución (pero menos seguridad). Por otro lado, exceptuando los primeros meses de adaptación, seguramente tu trabajo le otorgará a la empresa, ganancias bastante superiores a la cifra que señalé más arriba, esto, obviamente si la empresa en cuestión es medianamente exitosa y es gestionada de buena manera. Es decir, si buscas trabajo en un lugar que es empresa sólo porque los papeles legales así lo dicen, pero en los hechos no es más que un grupo de amigos “haciendo peguitas” y de manera más desordenada que “cumpleaños de monos”, entonces obviamente, no podrán pagarte el monto que recomiendo pedir, pero lo más importante, lo más probable es que no quieras trabajar allí. ¡Huye!

Por último, seguramente se preguntarán como negociar para obtener como pago la cifra solicitada. Bueno, quizá es la parte más difícil de todas. Sencillamente lo que necesitan es “entender el negocio” y esto nos lleva otra vez al post anterior. Si son capaces de hacerle ver a su potencial jefe que ustedes tienen las competencias para otorgarle valor real adicional a la empresa (o institución), y en lo específico, al producto o servicio que ésta desarrolla es extremadamente probable que les vaya muy bien con sus expectativas. ¿Cómo exactamente se logra mostrar y verbalizar aquello? Bueno, eso es materia de otro artículo.