En los últimos años, muchos afiches de cine de terror se ven demasiado parecidos entre sí. Misma paleta oscura, mismas composiciones, misma promesa visual de “susto inminente”. El resultado: piezas que cumplen, pero cada vez sorprenden menos.
El problema no es técnico, es creativo
Cuando toda la industria repite una fórmula visual, el póster deja de contar una historia propia y se vuelve intercambiable. En un género como el terror, donde la atmósfera y la tensión son clave, ese “look genérico” puede debilitar el impacto incluso antes de ver el tráiler.

¿Qué debería hacer un buen póster de terror hoy?
- Activar curiosidad sin revelar toda la narrativa.
- Construir una identidad visual propia para la película.
- Usar tipografía, composición y color como lenguaje, no como plantilla.
- Dejar una imagen memorable que sobreviva al scroll.
Para diseñadores e ilustradores, esta tendencia también representa una oportunidad: volver al riesgo estético, al concepto y a la intención narrativa. Copiar códigos seguros puede funcionar a corto plazo, pero rara vez construye piezas que se recuerden.
Conclusión
El debate no es “oscuro vs. colorido”, sino fórmula vs. criterio. La pregunta es simple: ¿estamos diseñando para destacar o solo para encajar en una estética de algoritmo?
Via: Creative Bloq – Horror movie poster design has a problem
