Residencia Akoura fue diseñada por Youssef Tohme Arquitectos para un cliente que anhelaba escapar del ruido urbano y reencontrarse con la calma de la montaña. A 1200 metros sobre el nivel del mar, esta vivienda se levanta entre rocas y vegetación, integrándose con respeto en una geografía accidentada y silenciosa.
El proyecto está construido casi íntegramente en hormigón expuesto, cuyas superficies replican las texturas y tonos del entorno natural. Esa piel rugosa y mineral permite que la residencia se mimetice con el paisaje, como si siempre hubiera estado ahí. La arquitectura no compite con la naturaleza: la complementa.
Youssef Tohme concibió Akoura como una “caja de resonancia”, una estructura que amplifica el eco del lugar. Cada muro, cada vacío y cada reflejo de luz contribuyen a una sensación de expansión, donde el sonido y el espacio parecen prolongarse más allá de los límites físicos. Es una exploración sensorial tanto como arquitectónica.
Más que una casa, Akoura es una experiencia de contemplación: el cielo parece al alcance de la mano, y las montañas se perciben como parte de la vivienda. Con su silueta monolítica y su atmósfera casi espiritual, esta residencia se convierte en un punto de encuentro entre lo humano y lo eterno.
+info: Youssef Tohme Arquitectos

Foto: Youssef Tohme Architects

Foto: Youssef Tohme Architects

Foto: Youssef Tohme Architects

Foto: Youssef Tohme Architects
