Negocios

Mis pensamientos sobre Hong Kong

La gente esperando en las luces de semáforo de las calles es como el silencio entre las notas musicales de una canción. Si notamos el momento de pausa talvez podamos escuchar las notas de la ciudad. Escuchando ésta música quizás podamos entender mejor como contribuir al medio ambiente en el que vivimos.

Hong Kong es bombardeada con imágenes de belleza, lujo, poder y velocidad. Sin embargo los rostros de la gente en la ciudad revelan un montón de caras cansadas, maquilladas con relojes de marca. Por supuesto, esta es una visión parcial derivada de la burbuja en que yo vivo. Me muero de ganas de ver arte de la calle, un poster de una banda de punk o un volante que busca un perro perdido. Sin embargo, el entusiasmo y la energía en el mundo de los negocios me sumerje en ese glamor. Ahora me encuentro sentada soñando con esa perfecta harmonía entre negocios y el estímulo creativo. Si pudiéramos transformar los momentos  que gastamos en los semáforos, ¿eso nos llevaría a una melodía de más inspiración?

1 Comentario

  • Vaya! si q tienes razon…d momento m acorde esos momentos cuando tienes q esperar en las calles para cruzar y lo unico q t invade es un silencio personal por decirlo asi a parte del ruido d la ciudad (((m acorde d una d mis series favoritas “serial experiment lain” alli si q se refleja lo q dices, pero se siente una especie d confort a pesar d no distraerse mucho, pues el ruido a veces es melodia)))…seria bueno tambien distraernos con buen arte en las calles en esos momentos d espera